Hay espacio para tus escritos de amor

Las puertas de Cartearte están abiertas para cuando quieras ver tus textos en nuestro blog y Redes Sociales. 😉 

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En un mercadillo de Turín se venden cartas de amor antiguas a €1

Entusiasmo nos despertó la noticia de una señora de más de 60 años que vende cartas de amor en el mercadillo ‘Balon’ de Turín, en Italia. La novedad ha captado la atención de personas de diversas edades, curiosos y coleccionistas; también de medios de comunicación digitales que hacen eco de la novedad, en especial por el costo que tiene a cada una de las misivas: €1.

“Estamos especializados en el coleccionismo de cartas: álbumes de cromos, libros antiguos, billetes y cartas. Éstas nos llegan de viejas librerías compradas en bloque, de áticos de los abuelos o de archivos familiares salvados de ir a un vertedero”, explica Catherine, la mujer que vende las cartas, según fue reseñado por el diario italiano ‘La Stampa’.

Un ejemplo es la carta enviada por una dama llamada Rina a su amado sargento durante la Segunda Guerra mundial en 1943:

“Mi Pil queridísimo: Te he esperado hoy con ansia, te esperaré mañana y siempre. Cuando vengas, seré muy feliz, tanto que deseo que ese momento sea lo más pronto posible”.

Desde cartas de soldados en el frente, de inmigrantes que inician nuevos viajes hasta de compañeros de colegio se pueden encontrar en el puesto de Catherine. La vendedora comenzó con esta venta hace una decena de años y asegura que “tienen una gran demanda”.

Sus cartas salen de áticos de abuelas, de bibliotecas antiguas e, incluso, de archivos familiares guardados en vertederos. Personas de todas las edades se han interesado por este producto escrito y de antaño que rememora la comunicación antes del auge del Internet. 

Algunos ofrecen grandes cantidades de dinero por todas las cartas que Catherine ha rechazado porque “prefiero vender una cada vez. No pasará de moda”.

Carta anónima para una fallido amor 2.0

En la era de la inmediatez y de la web 2.0 son muchos los acercamientos que se propician, pensamientos que se juntan por empatía e intereses comunes. Nacen amistades y amores, se cultivan, algunos perduran y otros caducan… como la vida misma. Esta vez traemos la carta anónima de una bloguera venezolana que le escribe a un sujeto que ha dado en llamar “Botella”, alguien que en un principio embriagaba de ilusión y que se fue quedando vacío por sus medias verdades y un comportamiento que tocaba los límites de la obsesión. “Una relación epistolar moderna”, en digital, incluso con una tercera persona que dice presente para hacer tambalear la escena. Esta carta suena a desahogo, a liberación, con nuestro blog como ventana y no el de la autora, para evitar roces que pueden derivar del stalkeo.

A continuación la carta:

Vamos a llamarte “Botella”, porque poco a poco te fuiste agotando hasta quedar vacío.

Nos conocimos gracias a un tercero que me mencionó en alguna conversación virtual. Conseguí, sin querer, tu atención a través de mis palabras, te sentiste identificado y moví fibras en tu corazón.

Comenzamos con desconfianza. Tú escribiste en tu blog un post y no sabía si era para mí… Aposté al destino e hice una respuesta en el mío, rogando que respondieras. Debías hablar de las estrellas, lo recuerdo bien… y así fue. Tu próximo escrito incluyó mi petición.

Así pasó el tiempo, te leía y también creí que, una parte de mí, se sintió como en casa.

Una relación epistolar moderna. Blogs que permitían el anonimato hasta que me seguiste en Twitter, luego mi número de teléfono, las llamadas eran largas y constantes…

Te dejé entrar y tu ex rompió mi corazón cuando me insultó la primera vez. Yo no sabía de ella, pero ella sí de mí. Sabía más sobre mí de lo que me hubiera gustado… supo cómo herirme, ¿qué le contarías, qué habría leído?

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Fue un golpe directo a nuestra relación. Los posts de nuestros blogs no paraban, tus disculpas y mis indirectas. Pero, aún así, nos reconciliamos y volvimos a la relación de posts que llevábamos, solo que mi confianza hacia ti decayó mucho.

De nuevo la ex apareció para clavarme otra daga en el corazón. ¡Basta! Me dije, pasó un tiempo sin que nos escribiéramos, ya no quería saber nada de ti. Habías jurado que ella no estaba en tu vida, pero pude ver que su nombre seguía en tu biografía y en tus tweets.

¿Tú?

Tú sentiste que yo era quien te salvaría, la única capaz de entenderte, de interesarme por tu vida, tus sentimientos… y todavía lo crees.

Lo triste es que yo no lo siento.

Fingir no es exclusivo para el teatro o el póker.

Me duele, sin embargo, leer esos mensajes donde aseguras y reafirmas tu amor por mí. Donde dices que seré tu esposa, que tendremos hijos, una casa y muchos libros juntos. ¿Alguna vez me has preguntado qué siento yo por ti?

Nada, Botella, no siento nada por ti. Alguna vez sí, cuando tu credibilidad aún existía.

Odio que creas que te quiero. ¡Basta! Odio que me digas que soy tu mundo, tu sol. ¿No ves que ni siquiera yo soy mi sol?, que intelectualmente eres nulo. ¡Basta de girasoles! ¡Basta de escritores muertos! ¡Basta de encuentros imposibles!

¡Basta de decirme que me amas sin siquiera conocerme en persona!

Odio hablar contigo porque me presionas. Esperas que te ame, esperas que crea que me amas de manera abnegada, que me ves en todos lados y que mi nombre está escrito en el firmamento.

Quieres que te arregle pero, querido, yo no soy Freud ni Jung. ¡Basta de creerme tu confidente, tu “fuente de felicidad”!

No soy nada de eso, no puedo serlo, no quiero creerlo. Me aterra saber que alguien, a quien yo no quiero, desea estar conmigo 24h, siete días de la semana.

Botella de alcohol, desinfectaste mis heridas pero te dejé abierto, te secaste y ahora, que hay escasez, entendí que nunca te necesité.

Botella vacía, Botella inútil, Botella nimia, Botella incapaz de ver que esta enferma no necesita que le curen más heridas.

‘Mi motivo’, un poema que @SoyUnaRama escribió por encargo

Sentidas líneas nos llegaron desde México, autoría de la bloguera @SoyUnaRama, colaboradora de Cartearte y en esta oportunidad escritora por encargo para un hombre que tuvo la necesidad de hablarle a su hijo de crianza. “Mi motivo” es el título de este poema, con aire de carta y de relato, contado con la sencillez de un texto que tiene a un infante como destinatario. La autora, responsable del portal http://soyunarama.tumblr.com/, asumió el compromiso y el remitente quedó feliz, incluso con lágrimas derramadas. En su mensaje se expone una transformación tras la llegada del niño a su vida, unas ganas de superarse, de ser ejemplo, apoyo, la mejor versión de sí mismo; aunque no estén unidos por un vínculo biológico. Felicidades a @SoyUnaRama por lograr un mensaje tan hermoso. 

A continuación el texto:

‘Mi motivo’

Te voy a contar una historia,
la historia de una persona que cambió mi vida.
Me regaló la vida que ni en sueños sospechaba que viviría.
Un verdadero regalo, uno de mis más grandes desafíos.
Y es que antes de esa persona mi vida no tenía sentido.
Me regaló certeza y valor para enfrentarme a la vida.
Me inspiró a superarme cada día, a curarle las heridas.
Me regaló el motivo de levantarme si me caía.

Me regaló y ha regalado más de lo que yo le he podido dar,
Y eso con toda mi vida y dedicación se lo pienso pagar.
Es el motivo de querer ser más, es el culpable si yo sonrío.
Y esa persona y motivo eres tú, hijo mío.

Llegaste a mi vida un 31 de marzo,
con tu sonrisa sincera me enterneciste tanto.
¡Bendita la vida que te trajo a mí!
Bendita tu madre y tu alma que se han convertido en mi razón de existir.

Dicen que es más padre el que cría que el que engendra,
dicen también que más de una vez se nace en esta vida,
pues yo volví a nacer cuando te conocí, me devolviste la alegría,
y una lágrima nació de mí cuando me llamaste papá y me hiciste parte de tu mundo.
Qué sentimiento tan profundo, qué emoción tan perfecta cuando te tengo cerca.

Todos y cada uno de los obstáculos estoy dispuesto a superar para que no te falte nada.
El mejor ejemplo quiero que tengas de mí, que nada te haga desistir.
Y cuando tengas miedo o no sepas qué camino tomar, recuerda que estoy aquí,
que tienes un padre que te ama, que si tú estás feliz nada me puede destruir.