Editorial: Segundo aniversario de Cartearte

Guarda las cartas de amor que escribes

Creemos en la carta, ese documento que deja constancia de lo que sentimos. Somos seres en constante transformación y nuestra esencia no habla mucho en las fotos que hay en los celulares, ni en los portarretratos de nuestras casas, ni en los registros gráficos amistosos que sobreviven de encuentros casuales con amores y amigos.

Por eso existe Cartearte, que recién arribó a su segundo aniversario en el mes de febrero, para recordar a nuestros lectores que también somos eso que no se ve: una ilusión, una duda, una sonrisa y un pesar. Vamos coleccionando fichas sentimentales y particularmente a nosotros, los que hacemos posible este proyecto, nos entusiasma que quede un retrato emocional de esos andares.

Hace dos años comenzamos a escribir cartas por encargo, para ayudar a nuestros ‘carteadores’ a mostrarse a sí mismos. Muchas personas nos han confiado tan particular tarea (se agradece la confianza), así como para otros hemos sido una ventana de difusión de sus misivas.

Y es que hay algo de gusto en mostrarse, incluso por escrito, en contar lo que se siente, en apelar al monólogo literal para hablar de eso tan importante que se vive o se ha vivido. Otros también desclasifican sus cartas porque ya no hay sentimientos en juego, a veces como gesto de superación y para ayudar a otro que experimente una similar situación.

Las cartas son para nuestros destinatarios, es verdad, pero también son para nosotros mismos. No importa el móvil sentimental, creemos que nos ayudan a entendernos, a evidenciar lo efervescentes o angustiados que hemos estado, para reflexionar, reírnos y hasta para avergonzarnos: recordemos esa frase del poeta y escritor portugués Fernando Pessoa (1888-1935): “Todas las cartas de amor son ridículas”.

Partiendo de esa cita, aquí hemos sido ridículos durante dos años y lo seguiremos siendo hasta que los dedos no puedan más sobre el teclado. Todo sea en nombre del amor… esa fuerza que cambia lo que sentimos por un instante, un mes, un año o una vida. En retrospectiva casi siempre será una dicha y a través de una carta, con suerte, la más cálida de las retrospectivas.

Texto dedicado a los que escribieron y recibieron una carta de amor alguna vez.

‘Quiero ser’, un aporte de la naciente cuenta @letrasinvierno

Bienvenidas las letras, vengan de donde vengan. Esta vez son de República Dominicana, autoría de Estuardo A. Risk, quien es responsable de la cuenta @letrasinvierno, disponible en Instagram y Facebook. Con poco tiempo en línea y un sostenido flujo de publicaciones, el escritor comparte impresiones y reflexiones sobre el amor en formato de poesía. Así fue como nos encontramos y hasta nos envió uno de sus textos, sobre una manera bien curiosa de anhelar, casi tocando los límites de la obsesión. Esperamos que leer a Estuardo por mucho tiempo, también que sus letras conecten con los sentimientos de miles de personas.

A continuación el poema:

Anoche pedí perdón al cielo

Esta mañana iré a confesarme

Pues la envidia es un pecado

Y yo envidio al sol y a sus rayos

que te abrazan cada día cuando entran sin permiso

 

Envidio igual al viento que sopla y acaricia tus cabellos

No me he olvidado del agua ni del fuego

El primero es capaz de tenerte de los pies a la cabeza…

El segundo con calor se aprovecha para abrigarte

en los inviernos o cuidarte del mismo viento

 

Y yo aquí celoso

mucho más que envidioso

soñando con el tiempo, peleando con los elementos….

Porque estoy enamorado

Porque quiero ser agua y viento

Quiero ser el sol que te despierte y el fuego que te acueste.


@LetrasInviernos (Estuardo A. Risk)

L&P: La leyenda del aire

Primera entrega del intercambio de contenidos con el blog colombiano Letras & Poesía, cuya autoría corresponde a la española Almudena Anés. En sus letras ella repasa una ausencia que sigue latiendo fuerte en su vida y que se solapa en cualquier recoveco de la cotidianidad, la remembranza de un amargo otoño y la leyenda de una mitología personal.

Para ver la publicación en L&P hacer clic aquí.

Para ver el blog del autor hacer clic aquí.

Escuché tu nombre desde aquella esquina mientras caminaba desde muy lejos y hacia una distancia nuclear para explotar y desaparecer, pero nunca pude quedarme con él, me lo robaron antes de que lo guardara en mi cartera, junto a las llaves y una fotografía nuestra. Respiraba y te seguía, aunque no te conocía, corría y corría detrás de una sombra que tampoco era la mía.

Llevo así demasiado tiempo, componiendo sinfonías de autoestima para compensar el vacío que dejaron tus silencios y, cuando no me ves, embotellando el aire que antes respirabas como el oxígeno del que pende mi vida. Escribo a oscuras recordándote de memoria y tu silueta estrellada en la pared porque me da mucha vergüenza admitir que aún siento algo más por alguien que es sólo viento.

Ambigüedad es lo que siento describiendo tu cuerpo, quedándome en blanco delante de un papel que actúa de mi juez y abogado. Me declaro culpable de querer ser estrella… Contigo… Y muy lejos también. Tal vez sea un enigma de ojos verdes de gato, pero juraría que eras tú hecha brisa de verano. También a veces te miro desde mi tragaluz particular, mientras bebo café y algo más, mientras mi cama se mantiene caliente por otra persona cuyo aliento se convierte en el veneno de la conciencia. Melancolía y discernimiento de aquellos seres eternos en los que basábamos todos nuestros sueños, atados a farolillos chinos e idos para no volver jamás.

Eclosionaste y te marchaste con el otoño, en forma de hojas caídas en el interior de un remolino que, al menos a mí, me sirvió de epitafio, quizás por eso nunca me atreví a poner flores en lo que muchos pensaron que era tu tumba, y yo sigo viendo como algo extraño, el cenotafio de tu ausencia. Pero no lo expresaré en voz alta, no quiero que mis palabras sean llevadas por el ventarrón de tu deseo reprimido.

Miento con la euforia de que estés siempre dentro de mí, o alrededor de mí, en mi piel o en las cavernas rocosas de mi esencia, el tifón jamás se queda muchos minutos conmigo. Leyenda e indómita, genio y figura, te fuiste para no regresar y con la falta de tu presencia, trajiste la ventisca de nieve a mi corazón de hojalata, oxidado de tanta insumisión al volver a amar.

Y te veo y oigo tu voz en cualquier parte donde el viento me acompañe, donde el aire no se empañe y se transforme en el vaho de mis pupilas, ni condense en gruesas lágrimas que no reconoceré como mías por cuestiones de orgullo o infinita debilidad. Pero eres demasiado para abarcarte y, al final, se confunden los espíritus con los amantes.

Ni sombra ni aire, ni semilla plantada en la tierra, ni cubito de hielo en mi nuca ardiente de fiebre, ni muerte en mi lecho moribundo… Todo o nada, y viniendo para marcharte poco después con el tifón… Pero sobre todo, y sí, sobre todo, leyenda en mi mitología personal.

Niña escribe carta con “normas y reglamentos” para alejar a pretendiente

De Zoe para Noah, con la meta de dejar las cosas claras, tan claras que hay una lista de “normas y reglamentos” para que las atribuciones en el nombre del amor lleguen a su fin. Graciosa resulta la historia por tratarse de la carta de una niña de 11 años de edad, quien apela al género epistolar para distanciarse de su incómodo pretendiente. La misiva se hizo viral en Estados Unidos luego de que su maestra enviara la imagen a un círculo de amigos, hasta que fue compartida por Twitter y logró más de 7.000 retuits y 12.000 ‘Me gusta’ en dos semanas. Muchos se sorprendieron de la contundente franqueza de Zoe para exponer lo que le disgusta, reconociendo que es “demasiado joven” para ser la novia de alguien.

A continuación la traducción de la carta:

Normas y reglamentos. De Zoe a Noah: carta-1-zoe-noah

  1. No me toques el hombro.
  2. No vengas detrás de mí con todos esos juegos y tonterías. (No vengas detrás de mí de ninguna manera).
  3. No me hables a menos que sea un saludo, que será nunca.
  4. Deja de jugar conmigo en el autobús.
  5. Tengo mal humor con la gente y tú arruinas mi día porque juegas demasiado.
  6. Relee esto 500 veces.
  7. Te gusto, pero tú no me gustas. ¡Soy demasiado joven! (como novia).

¡Si rompes alguna de estas reglas, llamaré a mi padre, a un amigo de mi madre, a mi madrastra y a un portero que conozco! ¡Si me arruinas el día voy a tener que pedir terapia! ¡Deja de jugar conmigo!

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Cartas y cuatro canciones de un amor dividido por el Muro de Berlín

Él de Estados Unidos y ella de Alemania. Robert Bans y Julia Braun, dos nombres, una pareja, de la que por ahora solo queda rastro en letras. Cartas de amor y un casete con cuatro canciones, autoría de Robert, fueron encontrados a principio de 2016 bajo el piso de una antigua buhardilla de Berlín. Es así como sale a la luz este amor en tiempos del Muro y cuyos documentos más recientes datan de 1975.  

Sorprendente historia de un amor truncado. Robert, de quien se presume según las cartas fue periodista estadounidense (también pudo ser un espía, aunque no hay documentos de su existencia); demuestra su preocupación por la división de la capital alemana en sus zonas Este (República Democrática Alemana) y Oeste (República Federal Alemana).

“Querida Julia. Te escribo estas líneas después de conocer las últimas noticias acerca de la situación política en Berlín Este. La vida parece estar poniéndose más y más difícil por allí. ¿Cómo van los suministros de comida en la zona? Espero que puedas mantener los contactos que dan alimentos a ti y a tu familia…”.

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En las misivas Robert le cuenta a Julia de su trabajo en Berlín Oeste, detallando que estuvo cubriendo información internacional y que estaba muy enterado de lo que ocurría del otro lado del Muro. “Mi mayor deseo es poder estar allí contigo para apoyarte.

Sobre las canciones

El portal informativo de ABC ofrece una extensa nota sobre el hallazgo musical de la cinta de Bans. “Grabada un mes antes del envío de la última carta, contiene cuatro canciones registradas en estudio profesional y con banda de acompañamiento en las que puede identificarse a un cantautor soberbio, de voz penetrante y cercana y con un formidable don para la composición. Demasiado bueno para no haber trascendido”, detalla la noticia de ABC.

Sobre el material se hizo un trabajo de limpieza y masterización, además de un proceso de verificación, que no arrojó resultados sobre Bans. “Por su concepción musical, los temas suponen una anomalía cronológica en la evolución estilística de los «songwriters» anglosajones”, expone la nota.

“Casi se podría decir aquello de «suena muy noventas». Reconfirmada su autenticidad al tener acceso a los audios originales, completamente vetustos y desgastados, llega el siguiente paso: localizar esos temas a través de identificadores como Shazam, y buceando hasta la extenuación en Internet. Nada de nada”.

Para escuchar las cuatro canciones hacer clic aquí.