Carta al hombre que la convirtió en madre soltera

Hay líneas que dejan constancia de adversidades superadas y que palpitan con una plenitud que contagia. Ejemplo de ello es la sensible carta que recientemente publicó la bloguera chilena Javi Belmar (@javibelmar) en el portal Disney Babble, extendiendo un agradecimiento al padre de su hija (de nombre Emma) por abandonarlas en pleno embarazo, lo cual implicó que Javi asumiera el rol de madre soltera. En sus líneas, estructuradas como retrospectiva, ella se pasea por el miedo, la soledad, la superación y la felicidad de la maternidad, incluyendo luego la conformación de un hogar con su esposo Pierre. Sin rencores la bloguera sentencia que esa experiencia la convirtió, a la larga, en la mujer más feliz del mundo.

Javi dirige el portal iamcanguro.com, especializado en temas de maternidad. 

A continuación la carta: 

A veces, algunos incidentes de nuestra vida terminan siendo maravillosos, a pesar de que hayan empezado llenos de miedos. Recuerdo como si fuera ayer ese momento en que te conté que estaba embarazada.

Tu reacción fue tan inesperada como la situación, pero gracias a ella me di cuenta cómo serían el resto de mis días. Sé que trataste de parecer contento con la noticia muchas veces, pero en el fondo siempre supe que tu libertad tenía un precio muy alto.

Pasar un embarazo sola fue muy duro. Lloré mucho, lo pasé muy mal. Veía a parejas felices saliendo del doctor y no podía evitar tener que esconderme para pasar las lágrimas. Jamás pensé que iba a estar en una situación así, pero gracias a tu ausencia, hoy valoro con honores al hombre que está a mi lado y que hace todo lo que tiene a su alcance para que mi segundo embarazo esté lleno de amor y regaloneos.

El parto fue la primera vez en que verdad me di cuenta de que me convertiría en mamá soltera. Tomarle la mano a mi mamá, quien me daba fuerzas para poder traer a este mundo a esa persona por lo que hoy daría todo, me hizo sentir que no todo era tan terrible porque siempre hay personas llenas de cariño que nos acompañan.

Me encantaría poder mirarte a la cara una vez más para decirte, sin rencores y sin ira, que me hiciste la mujer más feliz del mundo. Me costó llegar a esa sensación, y fue un largo camino, pero mirarle la cara a mi hija y darme cuenta de que sin ella yo no sería nada, me hace una persona absolutamente plena y feliz.

Jamás pensé que la maternidad sería lo más importante en mi vida. Yo quería ser una viajera a tiempo completo, como lo sigues siendo tú, o tener mi propia empresa. Las cosas cambian y hoy, lo tengo todo. De verdad espero que tú puedas decir lo mismo.

No sé nada de ti hace dos años y medio. El poco contacto que has tratado de mantener conmigo ha hecho que yo pueda formar mi familia. Tanto es así que tu hija hoy lleva el apellido de una persona que asumió toda la responsabilidad, y de corazón espero que cuando te enteres, no te arrepientas de tus decisiones pasadas.

 Gracias por hacerme crecer. Gracias a ti me di cuenta que la soledad no es tan grave como lo plantea el diccionario y que existen las segundas oportunidades. Gracias por ausentarte de mi vida, porque pude conocer el amor. Un amor de verdad.

Me diste lo más importante que una mujer puede tener en este mundo, me diste la posibilidad de crear una vida. ¡Y qué vida más maravillosa! Supieras lo linda, inteligente, creativa y divertida que es.

Tal vez podrías haber hecho las cosas mejor, sí, seguro que sí. Pero no tenemos el poder de cambiar las cosas, y gracias al paso del tiempo, y de que por fin olvidé lo amargo del pasado, puedo decirte: gracias, muchas gracias. Soy una mamá y mujer completa, feliz y plena, y sin ti no lo hubiera logrado. Gracias. Muchas gracias”.

 Javi Belmar.