Carta a Malena, por Alois Gutiérrez

Nos gustó tanto esta carta que nos hubiese encantado escribirla. No fue el caso, pero el gusto de leer un texto tan bien contado, tan sarcástico y gracioso,  nadie nos lo quita… Se trata de una epístola clasificada en el género “jurídico-sentimental”, tal como lo dijo Alois Gutiérrez, autor y al mismo tiempo responsable del blog Cuentos de la historia común. Los trances del divorcio, los intercambios desazonados y con abogados por delante, se ponen en manifiesto en este texto que va dirigido a Malena, fechado en julio de 2010. Confieso que nuestra separación me afectó muchísimo, la salud se me deterioró, perdí como treinta kilos en dos semanas”, sentencia el sujeto que demuestra curioso respeto por su dama ya perdida, además una férrea intención de superar ese mal momento que le ha tocado vivir. Al final de los finales hay que seguir y no más. 

A continuación la carta:

Caracas 20 de julio de 2010

Sra. María Elena González (ex de Martinez)

Estimada Malena. Por medio de la presente me dirijo a ti no sin antes desear que te encuentres bien en unión de los tuyos, y los dos nuestros, estos últimos son lo único a compartir que nos queda a ti y a mi  hasta que, literalmente, la muerte nos separe (de mi parte puedes contar desde ahora con un ramito de flores sobre tu lápida aunque sea una vez al año). Sé que ellos para ti son fuentes de alegría y felicidad, y para mí; fuentes de egresos por concepto de pensiones alimenticias, pero igual queridos como hijos míos que son, tú lo sabes.

Acuso recibo de una misiva enviada por tu abogado, el doctor… perdona que no recuerde su nombre en este momento, me acostumbré tanto a decirle “el hijo de puta” que su verdadero nombre se me borró por completo de la mente, cosas de la edad creo. En su amable carta  el doctor (voy a llamarlo así hasta que me recuerde su nombre) me notifica el ejecútese de la partición de bienes adquiridos durante nuestra inolvidable unión matrimonial. Aunque tú nunca trabajaste y solo te consagraste a la supervisión del personal de servicio de la casa, cosa que no subestimo, yo acepto la orden emitida por su señoría el juez Gabilondo con la obediencia de alguien como yo, defensor de la ley y el orden. Por cierto; supe que tu madre es madrina del hijo menor de Gabilondo, es que el mundo es un pañuelo.

Volviendo al tema que me trae, a pesar de todas las vicisitudes tu sabes que yo no tengo interés por las cosas materiales, no me gustaría enturbiar esta separación entre tú y yo que hasta ahora, gracias a Dios, se ha llevado dentro de los mejores términos, y menos por unas propiedades que están bajo medida de embargo por incumplimiento de pagos a una de nuestras empresas proveedoras, todo por culpa de la quiebra aparatosa de mi, perdón, nuestra empresa. Afortunadamente el acreedor ha sido comprensivo y paciente conmigo para no hacerme traumatizante la situación de ruina, cosa que no es de extrañar ya que el dueño es, por esas casualidades de esta vida, Carlos Godberg, mi mejor amigo, casi hermano, desde nuestros tiempos de infancia. Pero la ley es la ley, y yo no voy a abusar de los años de confianza que mutuamente nos hemos profesado él y yo.

Cuando esta carta llegue a tus manos ya el embargo habrá sido efectuado en su totalidad, no te lo dije antes para no mortificarte y amargarte la existencia. Pero no todo son malas noticias, mi amigo Godberg, en un magnánimo gesto de solidaridad humana, no embargó el Mercedes Benz deportivo que compré a tu nombre para celebrar nuestro aniversario de bodas el año pasado, te lo dejo a ti sin ningún tipo de reclamo, sé que aún faltan cinco años para terminar de pagar esas altas mensualidades, pero tú te lo mereces en pago a esa intensa relación que hemos vivido juntos, desafortunadamente no podré ayudarte en los pagos porque quedé casi en la indigencia.

Confieso que nuestra separación me afectó muchísimo, la salud se me deterioró, perdí como treinta kilos en dos semanas, mi médico me dijo –si no cambias de ambiente por otro más sano no te doy más de seis meses de vida-, por el bien de todos, y para evitarles molestias, me he ido del país, esta carta te la he enviado desde las islas Caimán, donde espero recuperarme a largo plazo del inmenso dolor que me produce tu ausencia.

Cuídate mucho, cualquier duda habla con mi abogado, él te pondrá al tanto de todo. Espero que encuentres el hombre que te mereces, no uno como yo lleno de defectos, pero… tal vez… uno como tu abogado.

Atentamente

Bradley Martínez

Un ‘Hallelujah’ que resuena en Navidad

Contagiados de la energía navideña en Cartearte compartimos este video del tema ‘Hallelujah’, original del destacado cantante y poeta canadiense Leonard Cohen (1934-2016) y esta vez interpretado por un grupo de niños con necesidades especiales moderadas, del instituto Killard House School de Donaghadee, de Irlanda del Norte. Kayleigh Rogers asume el canto como solista del tema que ha sido compartido miles de veces en línea durante la última semana. 

Kayleigh canta a menudo en el concierto de Navidad local en la Primera Iglesia Presbiteriana, Newtownards, pero este año perdió su voz y tuvo que retirarse del servicio del domingo pasado. En lugar de eso, su maestro de escuela mostró este video que había sido filmado sólo semanas antes en la escuela y dejó a muchos de la congregación llorando.

El video, filmado por Billy McAuley, fue subido a Facebook,  YouTube y reportado en la prensa local. Desde entonces se ha visto y compartido cientos de miles de veces, mientras que su escuela ha recibido llamadas de personas de Australia, Estados Unidos y Japón que han visto el video.

Kayleigh comenzó en Killard House School tiene autismo y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), lo que resulta en retrasos en el aprendizaje con la alfabetización y la aritmética. La maestra de música Lloyd Scates descubrió su talento desde el principio y la animó a cantar solos durante los espectáculos escolares, para ayudar a desarrollar su voz y su confianza.

Así luce un redactor de cartas de amor por encargo

#FelizDíaDelTrabajador. En la imagen aparece Joaquin Phoenix encarnando a Theodore Trowmbly; quien se ganaba la vida redactando #CartasDeAmor en la película #Her, al igual que nosotros. ¡Felicidades y a seguir redactando!

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