@tobiaselalienigena regala serenata ilustrada por el cumpleaños de @LaLauraGuevara

Para Cartearte la siguiente carta es una rareza memorable. Se trata de la expresión gráfica y escrita de un un alienígena llamado Tobías, quien quiso demostrar su admiración artística por la cantautora venezolana Laura Guevara, con un diseño y texto que hemos resumido con el nombre de “serenata ilustrada”. Para nosotros es un honor participar en esta demostración afectiva, porque se envía desde y para nuestra tierra: Venezuela. Puede que Laura Guevara tenga un nutrido y creciente grupo de seguidores, pero estamos seguros de que no hay otro de color verde que le cante ‘Las mañanitas’ a propósito de sus 30 años de vida. Esperamos que sea de su agrado.   

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Domingo 31 de julio de 2016

Sobrevolando Venezuela he llegado hasta aquí, para traerte esta serenata ilustrada que es intangible y al mismo tiempo es real. Sí, es real, en algún lugar, en la mente de alguien, donde un alienígena verde juega a dominar las seis cuerdas de una guitarra para entonar ‘Las mañanitas’ y felicitarte por tu cumpleaños.

Soy Tobías y esto es para ti, Laura Guevara, la mujer que es inspiración, cantautora que se rodea de flores para hacer música multicolor. Por ahí me contaron que si un humano escucha música, eso nada tiene que ver con el color… Sin embargo para mí tu música es cromática, también un montón de alegría, algo aún más complejo si te confieso que no tengo oídos (es cierto, cuesta aceptarlo pero no soy tan perfecto como todos me ven).

Vengo a ti, sin que me esperes, a lo espontáneo, como ‘El constructor’, como el que ofrece lo que mejor sabe hacer. Así como lo hacen los cantantes, los artistas o cualquier mente creativa que convierte una destreza en gesto de admiración. Eso explica por qué esta serenata es ilustrada, no se escucha, pues la destreza de mi mano creadora es hacer dibujos y garabatos.

Sé muy bien que no soy el único que se enloquece con el color de tu voz, ni con tu cabellera incendiada, mucho menos con tus ojos color misterio que algunos etiquetan de verde y que para mí son color miel. Ay de mí y de lo que veo en ti… Imagino que esto no lo ha sentido otro alienígena en toda Venezuela. La verdad es que en mi planeta no estamos acostumbrados a este tipo de belleza.

Sobrevolando Venezuela he llegado hasta aquí, a este lugar de fantasía que parece sacado de la película Shrek, con el imponente Ávila de fondo y el obelisco barquisimetano incorporado. Vengo convencido de que este gesto vale la pena si va destinado a una persona que es inspiración, que transmite optimismo y esperanza, que impregna de algo que no se puede medir por lo que vale; aunque reconforta en el espíritu de una manera que va más allá de mi alienígena comprensión.

Sigue cantando Laura, pintando de colores con tu voz. En la distancia y en esta ilustración, para ti, mi más sincera felicitación. ¡Feliz cumpleaños!

PD: Mi mano creadora, asomada en la esquina y con barba, quiso hacer un diseño que sea un poema para ti.

Tobías.

A la cajera que le dice: “¿Efectivo o tarjeta?…”

Una producción de Cartearte para un sujeto que encontró más de lo que buscaba en un almacén de víveres, donde sorpresivamente se topó con una mujer que acapara sus pensamientos. Se trata de la cajera, un personaje de quien el remitente ha visto muy poco, por lo cual dedica este gesto en líneas para entablar un diálogo y saber mucho más. Algo que lo entusiasmó para enviar la misiva es que puede decir las cosas que pasan por su mente al verla, una suerte de conversación imaginaria que termina en vivo con un lapidario: “¿efectivo o tarjeta?…”. A partir de ahora su único desafío será hacer la entrega de la carta, le deseamos todo el éxito en esa misión.

A continuación la carta:

Para ella

Pies de plomo y guante de seda, al asumir la curiosa situación de escribirle a una mujer que no conozco. Bueno, sí conozco porque sé de quién se trata, aunque no es mucho lo que sé. No puedo conocer bien a alguien con quien interactúo un par de veces a la semana, un par de minutos cada vez, encarnando la reiterada escena del cobro y el pago por víveres en un almacén. “¿Efectivo o tarjeta?… Pase por acá (al punto de venta cuando es tarjeta)… ¡Siguiente!”.

Aunque recurra al ingenio, a temas mixtos o al comodín de pedir una galleta a último momento para dilatar mi permanencia, es muy poco lo que se puede hablar en ese trecho. He verificado, luego de varias transacciones con efectivo y tarjeta, que las cajas de pago no son lugares aptos para hablar, al menos no para hablar mucho, algo adverso cuando se siente curiosidad por quien se tiene en frente. Y ni hablar de las otras personas que suelen estar alrededor de la escena y funcionan como focos de distracción.

Una mirada dice dónde se fija la atención, mas no habla de intenciones. Por ello debo aclarar que le escribo con respeto y sin atrevidas pretensiones, pese a que estas líneas sean testimonio de una evidente admiración. Me entusiasma escribir porque al menos aquí tengo espacio y tiempo, algo que no tengo en su presencia, cuando hay roles muy claros y no quiero molestar… ya que usted está trabajando y yo ando de pasada.

Pienso que esta carta la motiva una especie de compromiso con la verdad, decir lo que se siente, que eso a veces da tranquilidad. También hay un intento de agradar, de reconocer la belleza que adorna la cotidianidad, esa que se encuentra sin andar buscando nada y que sorprende en un sitio donde las sorpresas no suelen estar.

Algo de locura habrá en este monólogo escrito, porque se fundamenta en la percepción no verificada. No sé si será una buena persona, pero sin poder asegurarlo creería que sí. No sé si será  correcto confiarle estas líneas, pero sin saberlo diría que sí… quiero creer que sí. Me corresponde apelar a la intuición en función de lo que he visto, que ha sido suficiente para querer ver más.

Este gesto se reduce a un intento por conocer algo más que su enigmática mirada y linda sonrisa, delicado timbre de voz, respetuoso trato y sencillez. Hay que contemplar la opción de que a usted no le guste la idea, el libre albedrío es fuerza mayor… Sin embargo, de ser así, no tendría reproche ni arrepentimiento. Si esta carta le tomó por sorpresa, si su rostro esbozó una sonrisa, si se sintió halagada, ruborizada, si su percepción de la cotidianidad es otra, incluso si un desconocido le habló como ningún otro lo hizo… entonces el detalle valió la pena.

PD: Desde que la conozco compro galletas a último momento en el almacén con mayor frecuencia.

El comprador de víveres.

Confesión para una mujer de ojos café

Compartimos la última carta que escribimos en Cartearte, solicitada por un joven de Ecuador que quiso confesar su admiración y cambiar el estatus de relación que tiene con una amiga, para llevarlo a otro plano, salir con más frecuencia y ver qué pasa. Con detenimiento nos confió su historia que se fundamenta en la admiración y en el temor de lo que pudiera implicar decir la verdad, a lo que se suma que la chica está siendo pretendida por otro sujeto. La historia, que puede ser tema común en la vida de muchos, nos recuerda a la canción ‘Agua’ del grupo español Jarabe de Palo, incluida en su placa ‘Depende’ de 1998. “Cómo quieres ser mi amiga, cuando esta carta recibas… Un mensaje hay entre líneas: ¿Cómo quieres ser mi amiga?”. No nos queda más que desearle la mejor de las suertes a nuestro estimado carteador.

A continuación la carta:

16 de enero de 2015

Para una mujer de ojos café

¿Has pensado alguna vez en qué es una experiencia de vida? De un tiempo para acá imagino que es una vivencia que atrapa tus pensamientos por no saber cómo actuar y que, al final, te dejará una lección que no olvidarás, para bien o para mal. Algo así me pasa en este momento, que de un rato para acá he vivido con más afán, al reflexionar en torno al tiempo y la importancia de saberlo aprovechar.

Pasamos parte de nuestras vidas pidiendo por la persona indicada, como si Dios nos la fuese a presentar de un día para el otro. La realidad es que Dios pone personas en nuestro camino con la intención de conocerlas y si es de su agrado y voluntad, dará su bendición. Aun Dios en su infinito amor es tan caballero que no manda en el corazón de nadie sin permiso, por eso es nuestro deber arriesgar los sentimientos.

He querido hablar contigo en persona, pero mejor se me hizo escribir lo que pienso, que para ti pudiera ser algo que he insinuado; aunque esta vez quiero que sea distinto, más explícito y notorio. Sé muy bien que mis letras pueden resultar inapropiadas, ya que actualmente te permites conocer a un hombre en el plano sentimental. En mi defensa diré que solo vengo a decirte mi verdad, hoy convertida en una necesidad con espíritu liberador, pues lo que callo se queda en mi pecho como si estuviera aguantando la respiración.

¡Me gustas! Sí, me gustas y lo digo con sinceridad, también con el respeto que una mujer hecha y derecha merece, porque la admiración que siento por ti es inmensa. Son casi cinco años conociéndote, viviendo algo que se fue transformando, hasta despertar un día con la bonita novedad de que te convertías en prioridad para mí. De pronto comencé a pedir a Dios por ti, para que te fuese bien, asumiendo la oración como la mejor manera de cuidarte, ya que está lejos.

Me gusta saber de ti, escribirte, ser testigo de tu alegría, tristeza, de tus dolores de cabeza y antojos por un helado de chocolate. Entre mis sinceras satisfacciones está dedicarte atenciones, cargar un paraguas y convertirlo en parasol por tu comodidad, también tener protector solar por si hace falta y llevarte a conocer cualquier lugar, como el día que te llevé al mar.

Admiro lo seria, responsable y directa que eres, tu manera de creer en Dios y honrar a tu padre y madre. También es un hecho que te veo muy bonita, que me parece lindo tu cabello largo y preciosos tus ojos café, café que desde hace mucho me quita el sueño y lo sabes (eso sí te lo he dicho). Incluso me encanta tu manera de no deslumbrarte ante nada de lo que te digo, como si ningún halago fuese suficiente, pero halagos es lo que me sobra para ti.

No ha sido fácil decir esto, lidiar con la ansiedad, ni asumir mi cobardía que deriva en silencio, mi dificultad por decir lo que siento. Sin embargo esta vez me armo de valor, dejando muy en claro que no quiero irrespetar el momento que vives, ni a la persona que te permites  conocer. Imagino que esta experiencia de vida me dejará como enseñanza que no se debe callar cuando se vive un querer, que las indirectas no son suficientes, que hay que buscar lo que se quiere con franqueza y convicción.

Si estuvieses dispuesta a intentar algo conmigo, a conocerme más, yo encantado dedicaría más tiempo a nosotros. Hoy por hoy lo que más quisiera es tenerte con más frecuencia en mi vida.

Con esta carta me permito hacer una apuesta, intentar un cambio de rumbo sobre nuestra manera de relacionarnos. No te estoy pidiendo en este momento seas algo más en mi vida, solo que lo pienses. He ahí esta experiencia de vida, que a partir de este momento dependerá de lo que sientas y no de mi silencio…

PD: Quizá después de esto termines de entender por qué no me gusta cuando me dices que me quieres como un hermano.

4842 kilómetros entre Barquisimeto y Santiago

La necesidad de hablar en el nombre del amor se agudiza con la distancia. Así fue como asumimos el compromiso de elaborar esta misiva para un ‘carteador’ venezolano, dedicada a su novia, quien tiene pocos meses viviendo en Chile y estaba cumpliendo sus 27. Él quiso que la carta sirviera de retrospectiva de su historia y de cómo ha evolucionado la relación, ahora con la chica asumiendo el reto de hacer vida en una tierra remota. “Desde que estamos separados te reconozco como una fuente de inspiración constante, como una mujer valiente que tiene la capacidad de imaginarse una nueva vida en otro lado y salir a buscarla”, dice el enamorado; quien entregó la carta en persona y pronto se irá a vivir con su chica al larguirucho país del extremo sur de América.

Santiago, 21 de octubre de 2015

Resulta una experiencia rara escribir desde la distancia unas líneas que te entregaré en persona. Es como si los 4842 kilómetros que separan a Barquisimeto de Santiago sirvieran para algo más que extrañarte, quizá para dimensionar la importancia que tienes en mi vida y descubrir nuevas maneras de admirarte.

No es cualquier cumpleaños y eso va más allá de que ahora tengas 27, cifra que despierta pánico en algunos que ya se sienten muy cerca los 30. Hay estudios que detallan que la “vejez mental” comienza a los 27, considerándose esta edad el punto de inflexión de la capacidad de razonamiento, velocidad de pensamiento y visualización espacial.

Sin embargo lo particular de tu cumpleaños 27 es que será el primero que pasas en Chile, lejos de tus raíces. Me despierta nostalgia rememorar algunos precedentes de la fecha, como el primer cumpleaños tuyo que vivimos juntos. Estábamos peleados y una mariquita de peluche, acompañada de flores, se convirtió en cómplice para disipar la molestia.

Las líneas que trazamos complementan una emocionante historia que comenzó por Facebook cuando te invité a comernos un helado. Aún a la fecha no imaginas lo afortunado que me siento de que accedieras, pues cada esfuerzo para estar juntos ha valido la pena, ya que encontré a alguien que me hace sacar lo mejor de mí.

Desde que estamos separados te reconozco como una fuente de inspiración constante, como una mujer valiente que tiene la capacidad de imaginarse una nueva vida en otro lado y salir a buscarla, sin importar lo desconocido, las confrontaciones culturales y los terremotos. Me contagio de esa valentía para ir a tu búsqueda, detrás de tu coquetería, de tu hermosa nariz y de esa mirada que me enamora. Voy a reiterar por escrito mi debilidad ante tus ojos color verde aceituna.

Es así como esta carta de cumpleaños también es una excusa para ahondar en lo que podemos ser en diversos contextos, en la presencia y en la ausencia. Pienso que la experiencia ha contribuido para respetarnos y amarnos más, para reconocernos en nuestras diferencias. Tú eres más explosiva y visceral, yo soy más pausado y racional. No obstante, coincidimos en nuestra intención de cuidar esta relación y no en vano ahora estamos comprometidos… Ya sabes lo que pienso al respecto, uno no puede ser feliz toda la vida.

Con líneas trazadas a 4842 kilómetros, y físicamente a tu lado, refrendo mi compromiso de intentar una vida contigo, de soltar amarras de comodidad, decantarme por lo que podamos lograr juntos y por la continuidad de este amor que me ha cambiado para bien, especialmente para bien.

Deseo un feliz cumpleaños para ti y me complace inmensamente poder decírtelo por escrito y en persona. Si hay algo que me marcó de la última vez que estuvimos juntos fue tener que despedirme de ti, que a la fecha ha sido la peor despedida de mi vida, sobre todo por tener que verte llorar. Eso hace que estar a tu lado en un día como éste tenga una connotación muy especial.

                PD: Para que nunca me olvides… ni te dejes de sorprender con nuestra historia.

Cumpleaños de una mujer incondicional

Esta carta la redactamos por encargo de un cliente que quiso sorprender a su pareja, una mujer incondicional que estaba de cumpleaños. Ella, según comentó el sujeto, nunca hubiese esperado un regalo así para ninguna ocasión y la iniciativa resultó sumamente satisfactoria. Con la aprobación del romántico carteador publicamos el texto final, en la cual se exploraron escenarios de romanticismo, respeto,  admiración y valoración. “Te deseo un feliz cumpleaños y te reitero lo mucho que te amo, como pareja, como madre, como fanática de las series y como mujer incondicional”.

A continuación la carta:

11/08/15

Hay algo que me motiva a regalarte una carta y es básicamente que no la estás esperando. De no hacerlo no pasaría nada, pero siento que es una buena manera de agradarte en un día especial, como lo es tu cumpleaños. Estoy claro de que no soy la persona más comunicativa del mundo y aunque después de tanto tiempo podemos dar por sobrentendido que te amo, pienso que también es bueno decirlo de otra manera.

Sabemos que no estoy muy a favor de este tipo de detalles, especialmente cuando son hacia mí; pero me causa expectativa lo sorpresivo que puede ser para ti, también lo significativo. En mi mente lo que está muy claro es que te mereces esto y mucho más.

Hoy celebramos tu cumpleaños y es una fecha importante para los dos, porque eres mi compañera de vida, la ejemplar madre de nuestro hijo. Valoro lo incondicional que eres con ambos, tu capacidad de mover cielo y tierra cuando necesitamos algo. No puedo dejar de lado tu interés por involucrarte en mis deportes (excursionismo, ciclismo, maratones), indistintamente de que quizá no te gusten mucho y te toque quedarte parada en un sitio dos horas mientras llego.

No basta hablar de lo que haces, también es bueno comentar lo que eres. He aprendido de tu sensibilidad y sencillez; sin obviar lo frontal que puede ser cuando alguien te cae mal o cuando se comete una injusticia. En algunos casos no comparto tu modo de pensar pero siempre lo acepto y respeto. De lo que estoy seguro es que eres una persona en quien confiar.

Algo que me hace escribirte es pensar en el pasado y darme cuenta de lo mucho que hemos vivido para crecer como pareja. Gustarnos, compartir, viajar, disfrutar. También lo que vino con la idea del embarazo, las dificultades, nuestra voluntad para no rendirnos y la llegada de nuestro bebé;  por quien hoy nos esforzamos para brindarle lo mejor, todo lo que necesite.

Sé lo importante que es para ti que pasemos más tiempo juntos, como pareja y como familia, es algo que quiero lograr y créeme que lo intento. Pienso que podemos atenderlo en conjunto, con ideas y planes de lado y lado. No soy indiferente a eso.

No puedo despedirme sin mencionar otras cosas que me gustan de ti, tu afición por el cine, las series y esa capacidad de aprenderte el nombre de todos los actores de Hollywood. Me siento afortunado de compartir gustos musicales contigo, de la música que me gusta, como Stereophonics, Oasis o Coldplay.

Disfruto y aprendo de tu curiosidad por otras culturas, tu afición por Inglaterra, por el Big Ben o el London Eye; o el puente de Brooklyn de Nueva York. Pueden parecer cosas banales, pero para mí son genialidades. Te deseo un feliz cumpleaños y te reitero lo mucho que te amo, como pareja, como madre, como fanática de las series y como mujer incondicional.  

PD: Aunque sueñes con Matthew McConaughey y adores a Johnny Depp, me siento afortunado de compartir mi vida contigo… Jeje.