Fragmento: Siempre intangible

Tenías esa rara capacidad de conectar con la superficialidad y la pedantería, como si la elección de tus novias fuese signada por el antagonismo de tu calidez humana. A veces me contabas de ellas, de las ilusiones y las frustraciones; aunque no soltabas tanto porque sabías lo mucho que me gustabas. Incluso tras varios años tampoco te explayas a hablar conmigo de tus amores, supongo que por memoria conductual, por respeto o consideración.

¿Cómo se recuerda a los amores que no fueron amores? Pues quién sabe, no es la clase de tema que quiero filosofar con nadie. El amor que nunca fue es un luto en solitario, inofensivo pero incómodo como una piedrita en el zapato. Es una nostalgia especulativa de la que mejor no se habla para evitar la pena… la propia y la que se puede transmitir a otros, con un aire de paranoia, cuando se añora lo que nunca se hizo tangible.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s