El Relámpago y su ‘Disparo de seda’

Atronador discurso de apaciguada violencia, inquietante en su introspección, tan humano como tú y como yo, tanto que a ratos se siente cercano. El Relámpago rasga el cielo y no importa si es día o noche, pues encandila y ensordece por igual. Viene a plantear el azar de la vida a través del fútbol… como cualquiera lo haría, recurriendo a su respectiva pasión. Repasa tragos amargos y la fragilidad humana ante los caprichos del universo. 

Se buscan respuestas y abruma la falta de certezas, como el que sufre de ceguera, pese a que sus ojos miran y están bien abiertos. ¿Qué somos en medio del azar? Puede que mucho, o poco, o nada… Es difícil contestar; más aun, argumentar. En el soliloquio mental pasan los días, en la rutina hipnótica del espiral, en círculos también pasa la vida. Pasa tanto que hay líneas que coquetean con lo que se puede pensar o sentir al final de ésta.

El Relámpago nos hace reparar en la voluble y maleable interpretación que damos a la felicidad, al tiempo que la matizamos con nuestra historia. En ‘Disparo de seda’ hay violencia contenida, encerrada bajo llave pero muy viva. Busca algo, no sabemos muy bien qué, quizá solo gritar… Mientras lo averigua, el autor está rodeado de un suelo lleno de lava y con poco margen de maniobra; ya que muy probablemente lleve zapatos con suela de goma. 

A continuación el texto:

Y el Pipa falló; semejante chance de alcanzar la gloria
en casa ajena y no se pudo…
La dinámica de lo impensable podría ser.
Es como intentar entender lo que se dice o lo que ocurre, cuando el universo está entre sabanas
¿dónde carajo se encuentra uno?

Es como olvidar aquel día del que todo el mundo habla,
incluso si no significa nada para ti…

Ahora todo se ha ido y no da nada de risa;
orgulloso de los que no me siguen porque consiguen la manera de ser feliz.
Amaneces y no sabes qué hacer: quedarte o irte
Queda hacer mucho alboroto cuando lleguemos
no sin antes patear el viento, gritar al barranco,
o acercarte a la luz de la luna y que tu sombra desaparezca

Y el Pipa falló…
Tan fácil como contar con mejores días que no van a llegar
y marcar con algo de sangre aquel lugar donde dejaste tu amor
Algo me dice que aún no consigo lo que necesito;
buscarlo es fácil y pesar traerá cuando lo consiga.

Como eso de preguntarse dónde estaré cuando ya nada importe,
y mañana no te sentirás mejor…
Hacer lo que se tenga que hacer, aunque no se tenga nada que hacer
Sólo me quiero ir y el piso está lleno de lava.

Escribe detrás antes de que sea tarde…

El Relámpago

Arrebato lésbico en una palabra: ‘Tuya’

Estremecida. Así me tienes, con los sentidos a flor de piel, como si mi alma estuviera rotulada a tu nombre desde antes de encontrarte. Hay mujeres que saltan tímidamente, pero tú te deslizas, tienes arte para acercarte a mi mente y a mi piel.

¿Qué me hiciste? Esa es la pregunta recurrente, de la que no encuentro respuesta en noches de desvelo, al reconocerme como una chica irremediablemente feliz y plena; tanto que me asusta, porque no sé si se trata de un espejismo.

Apretar mis labios con los tuyos es un acto de inercia emocional y física, es necesidad y
recompensa, para experimentar después más necesidad inducida e insuficiente recompensa. Es como tener sed y no poder saciarla. Tus labios carnosos, cálidos, alteran mis pulsaciones y erizan mi piel, hasta sentirte en mi cuello, pechos, en mis caderas y muslos.

Al habitar tus labios no pienso, solo siento que en tu piel apaciguo todas mis necesidades.
Al besarte, tus manos hacen de mi cuerpo presa y caigo rendida al arrebato de la desnudez desesperada.

Tu cabello suelto y tu olor son mi adicción. Me haces respirar profundo, me haces esclava del calor y la humedad, hasta temblar, hasta morder y empuñar sábanas, con el corazón y el cuerpo expuesto. Soy tuya y quiero (por no decir necesito) que vengas a tomar lo que es tuyo.

A Mónica Santa María… :( -45

Vuelve El Relámpago, con palabras que dejan testimonio de una admiración de hierro. En calidad de destinatario intangible, pero latente, se encuentra Mónica Santa María (1972-1994); famosa animadora de la televisión peruana y con reconocimiento en toda América a través del programa infantil Nubeluz.

Este miércoles 6 de diciembre la ‘dalina chiquita’ estaría arribando a su cumpleaños número 45. ¿Cómo se siente la ausencia de alguien que tocó nuestra vida a través de la televisión? Habrá diversas respuestas, algunas más sentidas que otras. En este caso El Relámpago nos hace reflexionar sobre la particular trascendencia de alguien que conquistó corazones desde un mundo de fantasía, llegando a conectar hasta con 23 millones de niños en 19 países hispanohablantes.

“¿Celebrar o conmemorar?”, se pregunta El Relámpago en torno a la fecha… quizá ambas a la vez, con un texto de mescolanza de emociones, entre la dulce ilusión de Nubeluz y la abrupta ausencia de Mónica en 1994, tras su suicidio…  Demasiada antítesis junta, rápido el contraste de blanco a negro, de cielo a suelo. Para El Relámpago, quedan los buenos recuerdos y las canciones grabadas en su memoria. No es tan simple desalojar a alguien que se quedó tu mente, mucho menos si se ganó un lugar a pulso de entusiasmo, calidez, consejos sobre la niñez, amistad, familia, valores y la vida. Hoy ella no cumple 45 años, de ahí a que el título lleve esta cifra en negativo.

Para leer otros textos de El Relámpago hacer clic aquí

A continuación el texto:

-45

¿Dislexia matemática? No sé; fácil es con la calculadora de Windows

 y el resultado fue negativo…

 

¿Celebrar o conmemorar? Qué difícil es el primero,

más taciturno aún el segundo.

Estar aquí y no encontrarla. ¿Por qué la tristeza?

Siempre estará. ¿En dónde?

 

Pues queda ajustarse a un fruto color canela con palabras

que dibujan un consuelo, tal afanoso hombro:

 “No hemos perdido a la Dalina, Nubetores”

Y el resultado fue negativo…    

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Y cada vez más complicado la búsqueda de recuerdos y,

 más arrecho, su resguardo.

 

“Quiero aprender de ti… saltar entre las nubes…sentir como tú”.

Qué fáciles melodías… “yo quiero hacer la paz florecer”,

aunque más fácil es pintar ilusión o crear más amor,

 y no caer en polémica con “enfermero para curar el dolor”.

 

Más optimista aún con espada poderosa, escudo de neón,

luz maravillosa, o los rayos luminosos que nos lleven hacia el sol.

 

Y qué decir de aquellos corazones de repuestos:

“Uno sólo es un montón, uniendo a más, la pena se va…

Caminar sin buscar un lugar, la cosa es ir andando,

buscando qué hacer para que andes conmigo”.

 

No hay mejor guía instructiva para no evitar

llegar a lo más alto de una profunda decepción.

 

Amigos hasta el cielo, con el lago de Gus incluido…

 

Alguien que me explique: “Cada día para mi es mejor que ayer”

o el mejor día es el mañana que nunca llegó.

 

Y el resultado fue negativo…

 

Mónica… ¡Feliz Cumpleaños!

Cartearte

¿Qué es Cartearte y cómo te puede ayudar? (Entrevista radial)

Recordamos la excelente entrevista que nos hizo la periodista venezolana Ana Virginia Escobar, para el programa En Buenas Manos transmitido por Kys Fm 101.5 en el mes de julio de 2016. Tuvimos la oportunidad de comentar, a través de la voz de Fernando Gallardo, responsable del proyecto Cartearte, cuál es nuestra filosofía para la elaboración de cartas y mensajes de amor por encargo, también lo que ha sido la experiencia desde que iniciamos actividades en febrero de 2015.

 

Carta a Malena, por Alois Gutiérrez

Nos gustó tanto esta carta que nos hubiese encantado escribirla. No fue el caso, pero el gusto de leer un texto tan bien contado, tan sarcástico y gracioso,  nadie nos lo quita… Se trata de una epístola clasificada en el género “jurídico-sentimental”, tal como lo dijo Alois Gutiérrez, autor y al mismo tiempo responsable del blog Cuentos de la historia común. Los trances del divorcio, los intercambios desazonados y con abogados por delante, se ponen en manifiesto en este texto que va dirigido a Malena, fechado en julio de 2010. Confieso que nuestra separación me afectó muchísimo, la salud se me deterioró, perdí como treinta kilos en dos semanas”, sentencia el sujeto que demuestra curioso respeto por su dama ya perdida, además una férrea intención de superar ese mal momento que le ha tocado vivir. Al final de los finales hay que seguir y no más. 

A continuación la carta:

Caracas 20 de julio de 2010

Sra. María Elena González (ex de Martinez)

Estimada Malena. Por medio de la presente me dirijo a ti no sin antes desear que te encuentres bien en unión de los tuyos, y los dos nuestros, estos últimos son lo único a compartir que nos queda a ti y a mi  hasta que, literalmente, la muerte nos separe (de mi parte puedes contar desde ahora con un ramito de flores sobre tu lápida aunque sea una vez al año). Sé que ellos para ti son fuentes de alegría y felicidad, y para mí; fuentes de egresos por concepto de pensiones alimenticias, pero igual queridos como hijos míos que son, tú lo sabes.

Acuso recibo de una misiva enviada por tu abogado, el doctor… perdona que no recuerde su nombre en este momento, me acostumbré tanto a decirle “el hijo de puta” que su verdadero nombre se me borró por completo de la mente, cosas de la edad creo. En su amable carta  el doctor (voy a llamarlo así hasta que me recuerde su nombre) me notifica el ejecútese de la partición de bienes adquiridos durante nuestra inolvidable unión matrimonial. Aunque tú nunca trabajaste y solo te consagraste a la supervisión del personal de servicio de la casa, cosa que no subestimo, yo acepto la orden emitida por su señoría el juez Gabilondo con la obediencia de alguien como yo, defensor de la ley y el orden. Por cierto; supe que tu madre es madrina del hijo menor de Gabilondo, es que el mundo es un pañuelo.

Volviendo al tema que me trae, a pesar de todas las vicisitudes tu sabes que yo no tengo interés por las cosas materiales, no me gustaría enturbiar esta separación entre tú y yo que hasta ahora, gracias a Dios, se ha llevado dentro de los mejores términos, y menos por unas propiedades que están bajo medida de embargo por incumplimiento de pagos a una de nuestras empresas proveedoras, todo por culpa de la quiebra aparatosa de mi, perdón, nuestra empresa. Afortunadamente el acreedor ha sido comprensivo y paciente conmigo para no hacerme traumatizante la situación de ruina, cosa que no es de extrañar ya que el dueño es, por esas casualidades de esta vida, Carlos Godberg, mi mejor amigo, casi hermano, desde nuestros tiempos de infancia. Pero la ley es la ley, y yo no voy a abusar de los años de confianza que mutuamente nos hemos profesado él y yo.

Cuando esta carta llegue a tus manos ya el embargo habrá sido efectuado en su totalidad, no te lo dije antes para no mortificarte y amargarte la existencia. Pero no todo son malas noticias, mi amigo Godberg, en un magnánimo gesto de solidaridad humana, no embargó el Mercedes Benz deportivo que compré a tu nombre para celebrar nuestro aniversario de bodas el año pasado, te lo dejo a ti sin ningún tipo de reclamo, sé que aún faltan cinco años para terminar de pagar esas altas mensualidades, pero tú te lo mereces en pago a esa intensa relación que hemos vivido juntos, desafortunadamente no podré ayudarte en los pagos porque quedé casi en la indigencia.

Confieso que nuestra separación me afectó muchísimo, la salud se me deterioró, perdí como treinta kilos en dos semanas, mi médico me dijo –si no cambias de ambiente por otro más sano no te doy más de seis meses de vida-, por el bien de todos, y para evitarles molestias, me he ido del país, esta carta te la he enviado desde las islas Caimán, donde espero recuperarme a largo plazo del inmenso dolor que me produce tu ausencia.

Cuídate mucho, cualquier duda habla con mi abogado, él te pondrá al tanto de todo. Espero que encuentres el hombre que te mereces, no uno como yo lleno de defectos, pero… tal vez… uno como tu abogado.

Atentamente

Bradley Martínez